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En el número correspondiente al último trimestre de 2011 de la Revista Canarias Pediátrica, órgano de expresión de la Sociedad Canaria de Pediatría, se ha publicado un artículo Editorial, titulado “Cambios en los criterios diagnósticos de la enfermedad celíaca. Guía basada en la evidencia ESPGHAN 2011”,[Luis Ortigosa, Can Pediatr 2011;35(3):173-174)].
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En este artículo se hace una revisión de los cambios sucedidos a lo largo de los últimos treinta años para el diagnóstico de la Enfermedad Celíaca (EC): desde la necesidad de realizar tres biopsias intestinales secuenciales para confirmar el diagnóstico (la primera, en el momento de la sospecha diagnóstica, la segunda tras haber retirado el gluten de la dieta, y la tercera tras haber reintroducido de nuevo una sobrecarga con gluten), hasta el momento actual en el que la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) ha dado unas nuevas recomendaciones que permiten confirmar el diagnóstico definitivo de la EC en niños y adolescentes, en determinados casos, SIN NECESIDAD DE BIOPSIA INTESTINAL.
A lo largo de los últimos años se han venido produciendo importantes descubrimientos relacionados con la EC tales como la existencia de genes de susceptibilidad HLA DQ2/DQ8, el descubrimiento de la transglutaminasa tisular como el autoantígeno de la enfermedad, y la generalización en el uso de marcadores serológicos de actividad altamente sensibles y específicos para el diagnóstico de la EC (Anticuerpos antiendomisio y Anticuerpos antitransglutaminasa, fundamentalmente).
Estas nuevas recomendaciones de la ESPGHAN han salido publicadas en el número de Enero de 2012 de la revista Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition, revista oficial de la ESPGHAN (Husby S, y colaboradores: ESPGHAN guidelines for the diagnosis of coeliac disease in children and adolescents. An evidence-based approach. J Pediatr Gastroenterol Nutr 2012; 54:136-160).
La guía ofrece la opción de evitar las biopsias en casos específicos con síntomas sugestivos de enfermedad celíaca sin aumentar el riesgo de falsos diagnósticos, pero para ello se requieren unos requisitos como son la alta calidad de los tests específicos para EC, la titulación de los niveles de anticuerpos específicos, el tipaje HLA DQ2/DQ8 de predisposición genética y dar una información completa a los padres/paciente sobre el procedimiento a seguir.
Estos cambios en los criterios diagnósticos de la EC deben ser cuidadosamente interpretados en Unidades de Gastroenterología expertas en el diagnóstico de EC, para evitar errores diagnósticos, tanto de pacientes celíacos en los que no se realice adecuadamente el diagnóstico de EC por una incorrecta interpretación de los resultados clínicos, analíticos y genéticos, como en otros casos de personas no celíacas en las que, sin un diagnóstico de certeza de EC, se inicie una dieta sin gluten, que no necesitan. Sigue siendo un error frecuente por parte de algunos médicos de Atención Primaria la recomendación de retirar el gluten de la dieta de personas con sospecha de enfermedad celíaca, antes de completar todo el proceso diagnóstico de la EC.
Hay que tener en cuenta que el manejo diagnóstico de la enfermedad celíaca no termina en el momento en el que se anuncia a una persona adulta recién diagnosticada, o a los padres de un niño que su hijo es celíaco. En ese momento comienza una nueva experiencia en esa familia: saber afrontar con éxito la adherencia a una estricta dieta sin gluten, en un mundo en el que gran parte de nuestra alimentación está relacionada con el trigo y otros cereales no aptos para las personas celíacas. Se necesita, por tanto, un control periódico, con visitas programadas en las que se resuelvan dudas acerca de la dieta, se monitorice la correcta adherencia a la dieta sin gluten, se vigile la aparición de complicaciones y enfermedades asociadas, o se comente y actualice con los padres y el propio paciente celíaco los avances en futuras terapias alternativas a la dieta sin gluten, entre otras actuaciones.
Es importante completar minuciosamente todo este proceso diagnóstico en unidades especializadas en el manejo y tratamiento de la EC. Una adecuada coordinación entre los médicos de atención primaria y especializada contribuirá a mejorar la calidad de vida de las personas celíacas y evitará las consecuencias que, a medio y largo plazo, conlleva los errores en el diagnóstico o la no adherencia a una correcta dieta sin gluten de los niños y adolescentes celíacos.
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Santa Cruz de Tenerife, 30 de Marzo de 2012.
Luis Ortigosa
Médico Adjunto. Servicio de Gastroenterología Pediátrica.
Hospital Universitario Ntra Sra de Candelaria. Tenerife.
Miembro numerario de la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN). |